Para abordar esta cuestión, primero entendamos un poco más sobre su historia.
El término "outsourcing" fue acuñado por el economista Ronald Coase en 1937, quien publicó un estudio sobre esta forma de organización empresarial. A medida que avanzaba la era postindustrial, la competencia en los mercados globales se intensificó, y el outsourcing comenzó a ser parte de las decisiones empresariales. Hoy, más de ochenta años después, este concepto ha evolucionado y se ha consolidado como una estrategia clave para muchas empresas.
La sociedad postindustrial es aquella en la que la economía se basa principalmente en la prestación de servicios, en lugar de la manufactura. En este contexto, el outsourcing se convirtió en una herramienta que permite a las empresas optimizar sus operaciones al delegar procesos a terceros, tanto para reducir costos como para centrarse en sus competencias principales.
Evolución del Outsourcing
En los años cincuenta, después de la II Guerra Mundial, las empresas se centraron en concentrar sus actividades para no depender de proveedores externos. Sin embargo, a medida que avanzaba la tecnología, las empresas se dieron cuenta de que los departamentos no podían mantenerse actualizados de manera constante, lo que las hacía perder competitividad. Fue entonces cuando los especialistas independientes comenzaron a ganar relevancia en diversas áreas.
Durante las siguientes décadas, las empresas comenzaron a notar que sus estructuras organizativas no eran adecuadas para los nuevos desafíos. A medida que avanzaba la globalización, los modelos tradicionales dieron paso a redefiniciones en procesos y estructuras empresariales. Esto también marcó el inicio de la expansión del outsourcing.
El Boom del Outsourcing en el Siglo XX
El auge del outsourcing ocurrió a mediados del siglo XX, aproximadamente 30 años después de la publicación del estudio de Coase. Gary Gereffi, profesor de la Universidad de Duke, señala que la tercerización se comenzó a generalizar en la década de 1960, cuando las empresas estadounidenses comenzaron a trasladar parte de su producción a México, debido a los bajos costos laborales. Esto se conoció como los “programas de plantas gemelas”. En los setenta, empresas como Ford introdujeron el concepto de "Organización Científica del Trabajo" para racionalizar su producción.
Ya en los 80s, el enfoque empresarial se trasladó hacia la gestión de calidad y la reducción del despilfarro, lo que impulsó aún más el crecimiento del outsourcing, especialmente entre las grandes empresas que empezaron a transferir funciones a proveedores externos.

¿Cómo ha evolucionado el Outsourcing?
Hoy en día, el outsourcing ya no se limita solo a tareas básicas o de "cuello azul", sino que también abarca actividades de "cuello blanco", tales como servicios especializados en marketing, finanzas, y tecnología. La tercerización se ha globalizado, y muchos servicios, incluso los más complejos, se realizan a través de contratos con empresas ubicadas en otros países.
Un estudio de Bain & Company revela que el 82% de las grandes empresas en Europa, Asia y América del Norte tiene acuerdos de outsourcing, y más de la mitad lo hace a través de proveedores ubicados en otros países (offshore outsourcing).
¿Por qué el Outsourcing es una estrategia confiable?
Gracias a los avances en tecnología y telecomunicaciones, los servicios de outsourcing han crecido exponencialmente. El crecimiento de la infraestructura de comunicación confiable y barata, sumado a la automatización de procesos, ha permitido a las empresas tercerizar actividades a lugares con costos más bajos sin que esto afecte la calidad de los servicios.
Hoy en día, muchas empresas, especialmente en sectores como atención al cliente, tecnología y software, tercerizan sus servicios a países como India, México o Colombia. La inversión extranjera en estos sectores también ha jugado un papel crucial en la expansión del outsourcing, lo que ha llevado a la creación de parques tecnológicos y zonas de exportación.
¿Qué nos depara el futuro del Outsourcing?
La globalización y la mejora de la infraestructura tecnológica seguirán impulsando el crecimiento del outsourcing. Cada vez más empresas adoptan esta estrategia, ya que se ha comprobado que genera importantes ahorros de costos y mejora la eficiencia operativa. Además, el outsourcing permite a las empresas centrarse en su core business mientras delegan tareas específicas a expertos externos.
En resumen, el outsourcing ha demostrado ser una herramienta exitosa, ampliamente adoptada en todo el mundo. Hoy, cerca de su centenario, continúa siendo una de las mejores estrategias para reducir costos, mejorar la productividad y optimizar procesos. Si aún no has considerado esta alternativa, es el momento de hacerlo, ya que las empresas que ya la utilizan siguen obteniendo excelentes resultados.